La delgada línea roja: El fugaz paso por el periodismo deportivo
Con pocos años en la prensa deportiva, Phillip Butters virará sus dardos a terrenos más comprometedores cuando asuma desde la segunda quincena de enero la conducción de Buenos Días Perú en plena coyuntura electoral, transitando con suma facilidad rubros periodísticos lindantes entre sí.
Como Butters, existen innumerables ejemplos de mutaciones en prensa, siendo la trinchera deportiva uno de los refugios más comunes para diversos personajes, aunque claro, algunos con estancias más breves que otros.
Alguna vez, el mayor exponente peruano en literatura empezó su oficio de escritor en plena adolescencia escribiendo un artículo sobre peleas de lucha libre para el diario La Crónica, tal como lo retrata Juan Gargurevich en su libro ‘Mario Vargas Llosa, reportero a los quince años’.
Otro que coqueteó con la tribuna fue un joven Jaime Bayly, cuyo talento precoz no desentonó en las transmisiones del Mundial México 86 de Panamericana Televisión.
Además, quién se puede olvidar de las narraciones de Humberto Martínez Morosini y Luis Ángel Pinasco, 'Rulito', en eventos deportivos de trascendencia, aunque hayan pasado la mayor parte de su tiempo ofreciendo rostros de circunstancias en situaciones serias, y de las otras también.
Pero algunas transformaciones se convirtieron en morroforsis. Como la sucedida con Umberto Jara. De director de Once a adlátere de Montesinos. Aunque en menor medida, igual causó vergüenza ajena el cierra filas de Efraín Trelles con el fujimorismo en su extinción, desodorizando su reputación reciclándose nuevamente en el deporte.
A pesar de no tener tanta repercusión mediática, otros que pagaron peaje por las rutas de la versatilidad fueron Juliana Oxenford, Michael Patzl (quien continúa en la brega), Alan Diez, Renato Cisneros, Paco Sanz, entre otros. Y para terminar un caso emblemático de repercusión internacional………..
Érase 1983, cuando un grupo desconocido llamado Soda Stereo le grabó un demo al periodista deportivo argentino Marcelo Tinelli, uno de los primeros que los apoyó. En esa época, áquel hombre de prensa vino al Perú para cubrir un evento internacional por Radio Rivadavia en la denominada planta baja, siendo apoyado por el colega Freddy Lazo de Ovación, con quien hizo amistad.
