Manos firmes de la derecha se encomiendan a Castañeda para el 2011
La cada vez más probable derrota de Lourdes Flores obligaría a la derecha a cifrar sus esperanzas en el alcalde de Lima, Luis Castañeda, para las próximas elecciones presidenciales y, así, obtener de una buena vez el poder de una manera formal.
Castañeda, cuyo movimiento Solidaridad Nacional integra la alianza encabezada por Flores, cuenta con una gran aceptación entre los capitalinos y es considerado bolo fijo para obtener la reelección en los comicios de noviembre.
El actual burgomaestre tendría tiempo de sobra para lanzarse a la presidencia, aún siendo reelegido. La gestión como alcalde dura tres años. Es decir, culminaría en el 2009, quedando expedito para el 2011.
Una nueva derrota para Lourdes Flores en las urnas implicaría su ‘jubilación’ política, al menos en lo que a aspiración presidencial se refiere.
Resaltar los errores de su campaña sería llover sobre mojado, pero la tesis de que un gobierno de la democracia cristiana esta casi negado en el Perú no es descabellada.
Fundado el 18 de diciembre de 1966, El Partido Popular Cristiano (PPC) asomaba como una fuerza alternativa a la Democracia Cristiana (DC) y se formó “para ser una organización política defensora de los valores humanistas cristianos”.
Reconocido el talante democrático de la agrupación, su visión y conformación centralista los convierte en un grupo excluyente y distante para el grueso de la población, incluidos los que han migrado a la capital.
“El espacio político que tradicionalmente ocupó el PPC fue del 10%”, se señala la página web del partido.
“El pensamiento del PPC es de centro y así tenemos que defenderlo y expresarlo”, sostiene su ideario. Para continuar con: “Sin embargo la realidad nos dice que hay un espacio de centro a centroderecha que mal que bien ha sido nuestro votante. Este siempre ha sido el espacio del PPC, habiendo tenido más fuerza en sectores medio o medios altos que en sectores populares”.
Ahí está el detalle: antes de pensar en candidaturas deberían reformar su concepción política. Hacerlo más inclusivo, fortaleciendo, sobre manera las bases de provincia, incluido el factor racial. Para así desechar la idea de “el partido de los ricos” y, por ende, de los blancos.
Para la gente del pueblo es difícil imaginarse tomarse unas chelas con sus actuales dirigentes (Rey, Woodman, Barrón, Flores – Aráoz, Bedoya de Vivanco, etc.) dada su lejanía; en cambio con Humala…..

0 Comments:
Post a Comment
<< Home