Sacan tarjeta roja a las marcas deportivas por violar derechos laborales
El grupo de ayuda internacional Oxfam ha denunciado que las grandes firmas de ropa y calzado deportivo violan los derechos laborales de sus trabajadores en Asia, siendo la mayoría mujeres procedentes de comunidades pobres.
A pocos días de que comience la Copa del Mundo, la referida agrupación descubrió que los empleados de las instalaciones asiáticas que fabrican indumentaria deportiva no pueden cubrir sus necesidades básicas y sufren discriminación, despido o violencia.
En el informe, llamado ‘Fuera de juego. Derechos de los trabajadores y producción de ropa deportiva en Asia’, Oxfam denunció que han sido amenazados o despedidos aquellos que han organizado sindicatos para presionar y obtener mejores condiciones y salarios.
El documento reclama que mientras los futbolistas de elite y otros deportistas profesionales están representados por las asociaciones de jugadores, la mayor parte de los trabajadores asiáticos que fabrican las prendas que visten “no pueden reclamar aumentos salariales ni mejoras laborales de forma colectiva”.
En una investigación independiente realizada en el 2004 se halló que los empleados de una fábrica cercana a la capital tenían que inhalar los gases de goma derretida durante su jornada, y muchos que manejan máquina de pegamento tenían cicatrices o heridas abiertas en las manos.
Oxfam Internacional no ha escatimado en dar nombres propios al sostener que la empresa Adidas había despedido a 30 personas cuando se pusieron en huelga. Al respecto, la firma respondió que podía dar los detalles del específico caso.
Además, la investigación, desarrollada en un año a doce marcas deportivas, desvela que marcas como FILA, uno de los mayores patrocinadores estadounidenses del tenis mundial, “ocupa el último puesto en la liga del respeto de los derechos sindicales”.
Uno de los casos recogidos en el estudio señala que un proveedor de esta marca deportiva cerró súbitamente y sin previo aviso una fábrica en Indonesia. Un año después, a ninguno de los 3550 trabajadores se les había cancelado los pagos atrasados ni indemnizado por el despido.
“A menos que los trabajadores sean capaces de negociar de manera colectiva las mejoras de salarios y condiciones laborales, compañías como FILA seguirán repitiendo estos comportamientos intolerables”, sostuvo Isabel Tamarit, coordinadora del área de Responsabilidad Social Corporativa del grupo de ayuda.
Aunque manifiesta que Reebok “es la que más ha hecho por respetar los derechos de los trabajadores”, otras grandes firmas como Nike, Adidas, Puma y ASICS sólo “han hecho algunos avances”. Sin embargo, para la Organización No Gubernamental (ONG) la actuación de la industria deportiva en su conjunto “sigue siendo muy pobre”.
La mayoría de empleados indonesios entrevistados por la ONG ganaban 800.000 rupias (66 euros) al mes, descontando las horas extras y las dietas. Un par de botines de fútbol pueden llegar a costar 155 euros.
Anton Supit, de la Asociación de Empresarios de Indonesia, contó a la agencia de noticias Reuters que las grandes firmas han sido estrictas con los proveedores indonesios y restó importancia a las acusaciones de malos tratos, calificándolas de “sin sentido”.
Fuentes: Efe/Reuters/ BBC
